El Pilón Errante
Cuentas
los abuelos que antaño en épocas de Semana Santa Dios soltaba al diablo, todos
los demonios hacían de las suyas, sueltos iban espantando y arrastrando a la
gente mala en remolinos y saliendo en la ladera de los caminos. Hoy parece ser
que el diablo anda suelto los 365 días del año y si es un año bisiesto le
regalan un día más. Sus demonios son los violadores, los secuestradores, los
sicarios a sueldo y por capricho, los políticos corruptos parascos ladrones y todo
el que hace el mal.
La
historia que leerás a continuación es una historia real, trata del Pilón
andante, un demonio en forma de pilón, va por toda la ladera del Arroyo San
Juan, en épocas de semana santa, su sonido estrepitoso eriza la piel de quien
lo escucha, le enciende un fuerte dolor de cabeza, hasta hacerlo arder de
fiebre y sudar sangre. Fueron muchos los valientes quienes al retarlo
encontraron la muerte…
Un
grupo de hombres sahagunenses berracos, en una noche de peleas de gallo y
fandango, después de una borrachera, al calor de los tragos deciden enfrentar
al demonio, desterrarlo del lugar apunta de conjuros y oraciones dadas por las
rezanderas del pueblo.
Con sus
perros de casa llegaron al lugar acordado, a eso de las 12:00 PM, hora favorita
de los espantos, hora en que el diablo está al acecho. Debajo de una bonga
esperaron, puntualito el engendro del diablo hizo su arribo, los perros
maullaron, tiraron de las cadenas hasta salir corriendo, se dispararon al
tiempo sin dirección alguna, sus ladridos se escucharon a quilómetros de
distancia, como dando conocer al mundo de la presencia del mismo diablo, quien
disparaba fuego; al son en que la mano de pilón golpeaba con fuerza un estridente
sonido salía del Pilón: pun…pun… pun… el hijo del Belsebú… pun…pun… pun, a las almas malas recojo y pilo
eternamente…. pun…pun… pun dime de qué lado estás tú. A los hombres se les
engrandecía la cabeza, cada golpe les hacía hervir la sangre, amenazante se
escuchaban sus órganos en el cuerpo, como si se desprendieran y quisieran
romper la piel. Intentaron rezar los
conjuros, solo al son del rezo del padre nuestro al revés lograron mover los
pies, corrieron con velocidad impresionante como si los mismos ángeles de Dios
hubiesen acudido en su auxilio y los alzaran con sus alas, alejándolos de tan abominable engendro.
Llegaron
pálidos al pueblo, muertos del miedo y permanecieron mudos por meses, sus
lenguas se veían moradas, como se ponen las lenguas de quienes han sido
envenenados, su sudor destilaba un olor azufre. Después de varios meses, misas
de sanación y rezos de indios recobraron su vitalidad y narraron al cura del
pueblo lo sucedido. Juraron no contarlo a nadie más no vaya ser que el diablo
les cobre nuevamente su osadía. En silencio se decían que con las cosas de Dios
es mejor no meterse, que el diablo es diablo y no hay que retarlo. Más conviene
hacer el bien y alejarse del mal.
Taller de comprensión de lectura y creatividad
literaria.
- Lee el texto y subraya los términos desconocidos.
Busca su significado en el diccionario o consúltalo con el profesor sino
aparece. Construye oraciones aplicando el significado de los términos.
- Lee el texto nuevamente y responde las siguientes
preguntas:
a) ¿Cuál es el tema de la lectura?
b) ¿Quién es el personaje principal de la historia?
c) ¿A qué debe su nombre?
d) ¿Qué aprendiste con la historia?
e) ¿Te parece apropiada la actitud de los personajes que
retaron al espanto? ¿por qué? Qué hubieras hecho tú?
f) ¿Con qué personaje te identificas? Descríbelo
g) ¿Quiénes son los personajes secundarios?
h) ¿Qué llamó más tu
atención de la leyenda?
i) Crees en los espantos? ¿Son reales? ¿Has visto o
escuchado de alguno?
- Los estudiantes contarán la historia a través de
dibujos.
- Los estudiantes recrearán la historia dando nombres
reales a los personajes secundarios. Describiendo los diversos escenarios
con otras características y mezclando terror con humor.
- Escribe una leyenda o cuento relacionado con
espantos, aparatos o fantasmas del lugar donde vives.
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